Páginas vistas en total

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Salva Rodriguez - América

Lo que parecía imposible (dar la vuelta al mundo en bicicleta) ya tiene fecha y lugar de conclusión: en agosto, en su tierra natal, Granada, España. En ese mes, Salvador Rodríguez retornará al terruño que le viera nacer después de 145.000 kilómetros en sus piernas, recorridos a través de cuatro continentes (África, Asia, América y Europa), casi una década después,  unos 3.500 días, según su cómputo personal, durante los cuales “el mundo fue mi jardín, y la gente, mi familia”. Pero antes le queda disfrutar del tercer libro de su particular hazaña, concretamente el realizado en el continente americano que contiene 344 páginas (16 páginas con fotografías a color), y las vicisitudes de tres intensos años de viaje que le llevaron desde el paralelo 70 en la costa del Ártico (Prudhoe Bay) hasta el paralelo 55 sur en Ushuaia (Argentina). “Tres años para recorrer 42.850 kilómetros, subir más de 40 pasos por encima de los 4.000 metros, ¡5 de 5.000!, y disfrutar de aventuras con osos, lobos y generales venezolanos en el continente más hermoso del planeta”, resume con humor.


Salva-Rodriguez---Glaciar-Viedma

- ¿Donde se encuentra exactamente en estos momentos (principios de junio) y cuál sera su itinerario europeo hasta su llegada a Granada prevista para cuándo?
- En la Alsacia (Francia). Mi itinerario es pedalear hacia el sur, para cruzar Suiza, regresar a Francia y cruzar los Pirineos. Antes de llegar a Granada quiero ir a Finisterre y cumplir con una obsesión de mi viaje: coleccionar vértices de mapas. Desde Finisterre cruzaré España en diagonal hacia Granada, donde espero llegar a finales del mes de agosto y sumar aproximadamente 145.000 kilómetros en bicicleta por todo el mundo.
- ¿Qué aceptación han tenido sus anteriores publicaciones (África y Asia)? (Ejemplares vendidos, comentarios,...)
- Para ser una edición de autor y yo encontrarme fuera de España, no me puedo quejar en absoluto. África ya va por una segunda edición y Asia está en camino de agotar la primera. Sobre las críticas, aunque esté mal que lo diga yo, tampoco me puedo quejar: son buenas y recibo muchos mensajes de apoyo de los lectores. De entre todas, valoro mucho las palabras de la experiodista de TVE, Rosa María Calaf, Te monta en su bicicleta y con él desgranas países, imaginas, añoras, deseas, aprendes, sufres, disfrutas. Parafraseando a T.E. Lawrence –Lawrence de Arabia–, estoy convencida de que “nadie saldrá de este libro como entró”. Los mundos de este mundo parecerán menos hostiles y mucho más próximos. Los tres libros también han sido publicados en México e igualmente con una respuesta muy satisfactoria.
Huascaran
- ¿Qué destacaría del recorrido por América?
- La belleza del continente. En mi opinión, el más hermoso del planeta. Y, aunque los parques nacionales de Norteamérica son espectaculares, si tuviera que destacar algo sobre lo demás: los Andes. Es una cordillera inmensa donde tienen cabida todos los ecosistemas montañosos y para un cicloviajero es un reto apasionante: las lagunas más recónditas de color esmeralda, los puertos de montaña a cinco mil metros cuajados de nevados, la majestuosidad de la puna, los glaciares del sur… Apasionante.
- ¿Ha vivido algunas situaciones límite?
- América es un continente donde todavía existe la aventura, sin duda alguna. Y desde el comienzo, al norte, las aventuras llegan. Como mi primer encuentro con osos en Alaska, cuando dos de ellos, enzarzados en lo que yo supongo era un juego amoroso, se lanzaron persiguiéndose el uno al otro directos hacia mí. Ver a dos de esos monstruos en carrera acercándose a toda velocidad es una experiencia que te genera adrenalina suficiente para varias vidas, sobre todo cuando ambos se detuvieron a apenas dos metros de mí…
- ¿Alguna vivencia que le haya marcado?
- La dureza extrema de las aldeas andinas. Gente cuyo día a día es una batalla y ellos tienen que ganarla si quieren cenar y darles de cenar a sus hijos. En absoluto se sienten orgullosos por ello, todo lo contrario, son humildes y se juzgan 'pobres'. Yo los considero héroes. Vidas que lo tienen muy difícil y sobreviven, muchos de ellos para darles a sus hijos la oportunidad de un mejor mañana. Desde mi punto de vista, nacido en un país donde he podido estudiar y elegir lo que hacer con mi vida, me siento un privilegiado, y obligado como mínimo a no quejarme jamás porque el autobús se retrasa diez minutos o porque tengo que madrugar para ir al dentista que me dio cita muy temprano. No, cuando he compartido plato y techo con gente que no tiene dientes.
En la Laguna Pelagatos
- ¿Lugares de visita obligada que recomendaria a cualquier persona que se decida a viajar por América?
- De norte a sur: Icefields Park en Canadá, Bryce Canyon en Utah, The big wave en Arizona, Semuc Champey en Guatemala, la Gran Sabana en Venezuela, los volcanes del norte de Ecuador, la Cordillera Blanca en Perú, el salar de Uyuni en Bolivia, y los grandes glaciares de la Patagonia.
- ¿Sitios a los que no regresaría y por qué?
- No regresaría a Colombia porque tal vez no quisiera irme nunca de ese país. Me parece el país que lo tiene todo: belleza de paisajes, diversidad de ecosistemas, una gente dulcísima y cariñosa como pocas en el planeta, la fiesta, las ganas de vivir el día antes de que el mañana lo reviente… Un país peligroso para ir por el riesgo de enamorarse a la media hora de estar en él.
- ¿Cuáles son las principales diferencias que ha podido descubrir entre América del Norte y del Sur?
- Hay una gran diferencia económica y material, obvia y visible desde el momento en que cruzo de San Diego a Tijuana. También hay una palpable diferencia en calidez humana en esa misma frontera. El tiempo es otra de las facetas que cambian: en Latinoamérica se vive el presente con mucha intensidad, hay una consciencia general de que la vida se va y hay que disfrutarla, mientras que en Norteamérica se vive pensando en el futuro, con deudas bancarias a pagar en treinta años, con planes para llevar a cabo cuando estén jubilados…
Portada del nuevo libro de Salva Rodríguez dedicado a su periplo americano
"El paraíso está en la Tierra y yo no voy a transitar por él encerrado en una oficina o viendo la televisión"
- Lo más importante que haya aprendido de su recorrido por estos continentes
- La vida. Sólo tengo una y quiero disfrutarla. No quiero pasar mis años trabajando de más para comprar pertenencias, juguetitos y ahorrar un dinero que se quedará ahí cuando yo esté muerto. Quiero disfrutar cada uno de los días que me quedan por vivir, igual que los he estado disfrutando hasta ahora. Me voy a morir, mañana o dentro de cuarenta años, y el tiempo que me resta es lo más valioso; tengo la certeza de que el paraíso está en la Tierra y yo no voy a transitar por él encerrado en una oficina o viendo la televisión.
- En algún momento estuvo a punto de tirar la toalla
Sí, varias veces. La clave está en descansar, dejar pasar unos días y verlo todo desde un punto de vista nuevo, descansado, y entonces preguntarse: 'Salva, ¿dentro de 10 años estarías orgulloso de haber tirado la toalla?'

No hay comentarios:

Publicar un comentario