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martes, 1 de diciembre de 2015

CUBA, nuevo destino para la bici

Cada vez es más fuerte el deseo de viajar. Llego después de haber concretado un viaje y en poco tiempo, una sensación de urgencia, de hambre de rutas, empieza a trabajar en mis vísceras.
Después del viaje a Polonia, Kaliningrado y los países bálticos, tuve una salida con Eva al Pirineo navarro y en setiembre/octubre recorrimos la Bretaña y la Normandía. Es grato poder viajar en la auto caravana (motor home) y compartir con mi compañera, pero lo de la bicicleta tiene un toque diferente.
Es aventura. Es sentir cada músculo y saberse vivo. Es asombrarse con lo diferente y sorprender a los demás, que nos ven como Quijotes, montados en flacas cabalgaduras, desafiando distancias y expuestos a imaginados peligros, nunca reales.
El año próximo concretaré un viaje con un hermano del alma. Muchas veces durante la semana, me despisto pensando rutas o lugares que visitaremos a bordo de Paquita Derma (la caravana)... pero me faltaba la cuota sobre las dos ruedas y ayer, como de la galera (chistera) de un mago apareció un nuevo viaje. Café, charla, río detrás del cristal y la "invitación" de Eva.... "porque no buscas un lugar cálido y te haces un viaje??"... no pude volver a concentrarme en el libro y tampoco lo pudo hacer Eva.... México, centro América, Venezuela, norte de Brasil...... ¡¡¡ CUBA !!!. En tres horas tenía en mi mesa dos guías de la isla y la PC imprimía el pasaje aéreo. El 3 de enero por la tarde pisaré La Havana..... luego dirección Pinar del Río y su punto más occidental punta María la Gorda (así se llama...), la costa caribeña hasta Guantánamo y volver a La Havana por la costa Atlántica. Unos 1800 kms., que espero completar en los treinta días que dura mi "licencia"

Son muchas las cosas que espero encontrar en La Mayor de las Antillas y aunque la visité en 1986, se que vuelvo distinto y ella también ha cambiado...pero el amor está intacto.
Tener un nuevo viaje pone en marcha múltiples cosas dentro mío. Desde controlar la máquina propia (el cuerpito) a revisar la bicicleta y pensar el equipaje a llevar. Para lo personal ya visité a mi veterinario de cabecera, que se alegró del proyecto y suministró los consejos de práctica. Luis, mi mecánico y asesor se enterará en los próximos día y determinará el tiempo de internación de La Morocha en su taller.... también que repuestos llevar. La lectura de guías y relatos de otros viajeros irá dando forma al contenido de las alforjas. Empujado por esta poderosa brisa, hoy salí a pedalear después de mucho tiempo y visité un pueblo abandonado que está a escasos 8 kms. de mi casa.
 Las ruinas están muy cercanas a la ruta nacional. Quizá 300 metros y la ruta de acceso está en perfectas condiciones, ya que en la cumbre del pequeño cerro, están instaladas unas antenas de telefonía.
 Creo que se trata de unas 6 u 8 viviendas totalmente en ruinas y de acuerdo al comentario de un vecino, el pueblo fue abandonado hace más de 70 años. (no recuerdo el nombre...)


 Ver esta casa con su entresuelo destruido, me llevó a pensar en cuantas generaciones vivieron entre esas paredes. Cuantos sueños, esperanzas, sufrimientos y alegrías transcurrieron ahí dentro. Por otra parte, que efímero es todo... y nosotros presumiendo de ser dueños del tiempo y la vida


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