Páginas vistas en total

lunes, 9 de enero de 2017

Uruguay !!! allá voy

Ya solo restan dos días e inicio mi viaje a Buenos Aires, donde me reuniré con mi nieto Santiago. Llegaré el viernes a la mañana y el sábado estaremos cruzando el río de La Plata a la ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento. Serán quince días de viaje y vivencias compartidas que estoy aguardando con más impaciencia que mis anteriores aventuras. Durante los preparativos, dudé entre llevar el trike (Alaikyn) o la bici (La Morocha). Fundamentalmente por el tipo de caja que debía montar para el primero, pero mis posaderas reclaman comodidad y después de experimentar con diversos embalajes, resolví que valía el esfuerzo llevar el trike recumbent. Es un Velotechnik con el que ya tengo unos centenares de kilómetros hecho. Esta entrada tenía como objeto contarles como he vivido los preparativos previos al viaje y sumar las vivencias de mi compañero, pero este me envió un escrito que hace innecesario el mío. La seguimos desde el otro lado del charco.  
Alaikyn plegado y sin sus ruedas delanteras. Peso 16,5 kgs.
 Esta es la caja. 1200 x 680 x 500 mm y con un peso de 25 kgs. También van ahí algunos elementos de camping. Medidas y peso están dentro de los límites que fija British Airways. Viajo con esta compañía, haciendo escala en Londres. Fue el mejor precio y creo que brinda excelente servicio.
A la caja le agrego esta maleta. Son 19 kgs., más. Nunca viajé con tantos kilos y volumen, pero llevo algún material para Santiago y los inevitables obsequios que le envía su abuela..... a la que debo obediencia y respeto.
Y ahora, lo escrito por mi compañero Santiago:

"En la última visita de mi abuelo a Argentina, le comenté, en una de las muchas charlas de sobremesa de las que disfrutamos, mis intenciones de hacer mi primer viaje en bicicleta.
No era más que un deseo de seguir sus pasos. Leer y releer los relatos y experiencias de sus viajes en su blog, me contagiaban esas ganas tremendas de viajar pedaleando. No le dije el destino, ni cuánto tiempo, ni con quién iba a hacerlo. Aún no había definiciones.
Me escuchó, se quedó mirándome y no dijo nada. Ni preguntó siquiera. No mostró curiosidad. Está acostumbrado a escuchar idénticos comentarios que finalmente no se concretan.  No volvimos a hablar del tema.
Mi intención de realizar un intercambio con la Facultad, dilató la idea del viaje en la bici. El resultado negativo del concurso del Programa de Intercambios en el que participé, hizo que el viaje volviera a darme vueltas en la cabeza. Fue el empujón final.
Definida la costa de Uruguay como el destino para mi primera experiencia en bicicleta, no dudé en proponerle el viaje: “¿Cómo te ves haciéndolo conmigo?“. La respuesta fue inmediata y de acuerdo a lo que esperaba. A los dos días ya había comprado los pasajes aéreos.
Mi entusiasmo creció enormemente. Estaba (estoy) feliz. Hacía tiempo que quería viajar con mi Abuelo, ya sea en bici, en auto, en barco, en carreta o en camello. Este va a ser nuestro primer viaje, solos.
Hoy estamos ultimando los detalles. Preparar el equipo, conseguir las cosas imprescindibles y descartando las innecesarias. Faltan días, pero ya estamos rodando. Desde el primer mail estoy  “viajando”, porque todo comenzó desde que decidimos hacerlo, incluyendo la preparación y desarrollo del viaje.
El viaje no presume de ser un desafío deportivo, ni de una aventura descabellada. No tenemos preestablecidas etapas o kilómetros a pedalear diariamente. Esperamos que el camino nos sorprenda. Tenemos un destino final, y veremos si el físico y el clima nos permiten llegar.  No hay rutas complicadas, lugares inhóspitos o incomunicados. Al contrario, es un destino turístico y en pleno enero. Ello no nos quita la ilusión de encontrar alguna playa deshabitada, silenciosa y poco concurrida.
El condimento especial del viaje es, sin lugar a dudas, la compañía. Hacer un viaje con un Abuelo debe ser una experiencia inigualable, que posiblemente no todos tengan el privilegio de disfrutar.
Por otra parte, todo esto se magnifica porque mi Abuelo, el Tata, es una persona que admiro y aprecio enormemente. Pretendo exprimir al máximo su sabiduría y experiencia, escuchar sus historias y consejos, y atesorarlo todo para recordarlo infinidad de veces.
Gracias Tata por compartir este viaje conmigo!"

2 comentarios:

  1. Simplemente ESPECTACULAR, como dice tu TATA.
    Una experiencia humana que de poder realizar nadie deveriamos de perder la oportunidad.
    Aprovechar al maximo y enriqueceros mutuamente.
    DISFRUTAR

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Agustín. Desde Brasil, donde estamos recuperandonos de un par de días detemporal y preparando la salida de mañana, te hacemos llegar un gran abrazo. Santi y Raúl

      Eliminar