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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Relato del Náufrago y el Ave Marina - Alberto Torroba


Hace un tiempo les hablé de Alberto Torroba, un pampeano que navegó en solitario y tiene una hermosa historia para contar. Hace muchos años, al regresar a La Pampa, un grupo de amigos editó de manera artesanal su libro y ahora podemos disponer de una edición comercial. Más abajo les adjunto la información. La editorial es de Argentina, pero creo que es posible realizar la compra mediante Internet... se puede consultar vía e-mail.


“Yo viajaba con la cabeza llena de estrellas, nubes, pájaros, olas, vientos y fantasmas…”
pg163.   por AJ. Torroba


“Sin sextante ni brújula, ni nada… navegando según el vuelo de las aves, las formas de las olas, el lenguaje del viento y las nubes….”
CTppor HL. Biasotti


“… en botes artesanales, abiertos, a vela pura… un argentino había realizado viajes descomunales”
pg 180   por HL. Biasotti


“Después de conocer sus andanzas en los mares, toda otra hazaña en barco parece chica…”
pg 188    por HL. Biasotti


“El cruce del Océano Pacífico como él lo realizó, no tiene parangón”
pg 188   por HL. Biasotti


“Estaba en Brunei, a fines de los ‘ 90… me encontré con unos argentinos en las caballerizas del Sultán… comimos asado y sentí el olor de los caballos… comprendí que quería volver(a La Pampa argentina)”
pg 187   por AJ. Torroba


del libro
Relato del Náufrago y el Ave Marina
Relatos de su increíble viaje,por Alberto José Torroba

Editorial El Pulpo Negro, BsAs. - 2015
www. Pulponegro.com.ar

pulponegro@pulponegro.com.ar

Salva Rodriguez - América

Lo que parecía imposible (dar la vuelta al mundo en bicicleta) ya tiene fecha y lugar de conclusión: en agosto, en su tierra natal, Granada, España. En ese mes, Salvador Rodríguez retornará al terruño que le viera nacer después de 145.000 kilómetros en sus piernas, recorridos a través de cuatro continentes (África, Asia, América y Europa), casi una década después,  unos 3.500 días, según su cómputo personal, durante los cuales “el mundo fue mi jardín, y la gente, mi familia”. Pero antes le queda disfrutar del tercer libro de su particular hazaña, concretamente el realizado en el continente americano que contiene 344 páginas (16 páginas con fotografías a color), y las vicisitudes de tres intensos años de viaje que le llevaron desde el paralelo 70 en la costa del Ártico (Prudhoe Bay) hasta el paralelo 55 sur en Ushuaia (Argentina). “Tres años para recorrer 42.850 kilómetros, subir más de 40 pasos por encima de los 4.000 metros, ¡5 de 5.000!, y disfrutar de aventuras con osos, lobos y generales venezolanos en el continente más hermoso del planeta”, resume con humor.


Salva-Rodriguez---Glaciar-Viedma

- ¿Donde se encuentra exactamente en estos momentos (principios de junio) y cuál sera su itinerario europeo hasta su llegada a Granada prevista para cuándo?
- En la Alsacia (Francia). Mi itinerario es pedalear hacia el sur, para cruzar Suiza, regresar a Francia y cruzar los Pirineos. Antes de llegar a Granada quiero ir a Finisterre y cumplir con una obsesión de mi viaje: coleccionar vértices de mapas. Desde Finisterre cruzaré España en diagonal hacia Granada, donde espero llegar a finales del mes de agosto y sumar aproximadamente 145.000 kilómetros en bicicleta por todo el mundo.
- ¿Qué aceptación han tenido sus anteriores publicaciones (África y Asia)? (Ejemplares vendidos, comentarios,...)
- Para ser una edición de autor y yo encontrarme fuera de España, no me puedo quejar en absoluto. África ya va por una segunda edición y Asia está en camino de agotar la primera. Sobre las críticas, aunque esté mal que lo diga yo, tampoco me puedo quejar: son buenas y recibo muchos mensajes de apoyo de los lectores. De entre todas, valoro mucho las palabras de la experiodista de TVE, Rosa María Calaf, Te monta en su bicicleta y con él desgranas países, imaginas, añoras, deseas, aprendes, sufres, disfrutas. Parafraseando a T.E. Lawrence –Lawrence de Arabia–, estoy convencida de que “nadie saldrá de este libro como entró”. Los mundos de este mundo parecerán menos hostiles y mucho más próximos. Los tres libros también han sido publicados en México e igualmente con una respuesta muy satisfactoria.
Huascaran
- ¿Qué destacaría del recorrido por América?
- La belleza del continente. En mi opinión, el más hermoso del planeta. Y, aunque los parques nacionales de Norteamérica son espectaculares, si tuviera que destacar algo sobre lo demás: los Andes. Es una cordillera inmensa donde tienen cabida todos los ecosistemas montañosos y para un cicloviajero es un reto apasionante: las lagunas más recónditas de color esmeralda, los puertos de montaña a cinco mil metros cuajados de nevados, la majestuosidad de la puna, los glaciares del sur… Apasionante.
- ¿Ha vivido algunas situaciones límite?
- América es un continente donde todavía existe la aventura, sin duda alguna. Y desde el comienzo, al norte, las aventuras llegan. Como mi primer encuentro con osos en Alaska, cuando dos de ellos, enzarzados en lo que yo supongo era un juego amoroso, se lanzaron persiguiéndose el uno al otro directos hacia mí. Ver a dos de esos monstruos en carrera acercándose a toda velocidad es una experiencia que te genera adrenalina suficiente para varias vidas, sobre todo cuando ambos se detuvieron a apenas dos metros de mí…
- ¿Alguna vivencia que le haya marcado?
- La dureza extrema de las aldeas andinas. Gente cuyo día a día es una batalla y ellos tienen que ganarla si quieren cenar y darles de cenar a sus hijos. En absoluto se sienten orgullosos por ello, todo lo contrario, son humildes y se juzgan 'pobres'. Yo los considero héroes. Vidas que lo tienen muy difícil y sobreviven, muchos de ellos para darles a sus hijos la oportunidad de un mejor mañana. Desde mi punto de vista, nacido en un país donde he podido estudiar y elegir lo que hacer con mi vida, me siento un privilegiado, y obligado como mínimo a no quejarme jamás porque el autobús se retrasa diez minutos o porque tengo que madrugar para ir al dentista que me dio cita muy temprano. No, cuando he compartido plato y techo con gente que no tiene dientes.
En la Laguna Pelagatos
- ¿Lugares de visita obligada que recomendaria a cualquier persona que se decida a viajar por América?
- De norte a sur: Icefields Park en Canadá, Bryce Canyon en Utah, The big wave en Arizona, Semuc Champey en Guatemala, la Gran Sabana en Venezuela, los volcanes del norte de Ecuador, la Cordillera Blanca en Perú, el salar de Uyuni en Bolivia, y los grandes glaciares de la Patagonia.
- ¿Sitios a los que no regresaría y por qué?
- No regresaría a Colombia porque tal vez no quisiera irme nunca de ese país. Me parece el país que lo tiene todo: belleza de paisajes, diversidad de ecosistemas, una gente dulcísima y cariñosa como pocas en el planeta, la fiesta, las ganas de vivir el día antes de que el mañana lo reviente… Un país peligroso para ir por el riesgo de enamorarse a la media hora de estar en él.
- ¿Cuáles son las principales diferencias que ha podido descubrir entre América del Norte y del Sur?
- Hay una gran diferencia económica y material, obvia y visible desde el momento en que cruzo de San Diego a Tijuana. También hay una palpable diferencia en calidez humana en esa misma frontera. El tiempo es otra de las facetas que cambian: en Latinoamérica se vive el presente con mucha intensidad, hay una consciencia general de que la vida se va y hay que disfrutarla, mientras que en Norteamérica se vive pensando en el futuro, con deudas bancarias a pagar en treinta años, con planes para llevar a cabo cuando estén jubilados…
Portada del nuevo libro de Salva Rodríguez dedicado a su periplo americano
"El paraíso está en la Tierra y yo no voy a transitar por él encerrado en una oficina o viendo la televisión"
- Lo más importante que haya aprendido de su recorrido por estos continentes
- La vida. Sólo tengo una y quiero disfrutarla. No quiero pasar mis años trabajando de más para comprar pertenencias, juguetitos y ahorrar un dinero que se quedará ahí cuando yo esté muerto. Quiero disfrutar cada uno de los días que me quedan por vivir, igual que los he estado disfrutando hasta ahora. Me voy a morir, mañana o dentro de cuarenta años, y el tiempo que me resta es lo más valioso; tengo la certeza de que el paraíso está en la Tierra y yo no voy a transitar por él encerrado en una oficina o viendo la televisión.
- En algún momento estuvo a punto de tirar la toalla
Sí, varias veces. La clave está en descansar, dejar pasar unos días y verlo todo desde un punto de vista nuevo, descansado, y entonces preguntarse: 'Salva, ¿dentro de 10 años estarías orgulloso de haber tirado la toalla?'

domingo, 30 de agosto de 2015

Salva Rodriguez.....

Pablo y Ana son dos viajeros que llevan muuuuchos años recorriendo el mundo en una vieja camioneta y en un encuentro con Salva grabaron este reportaje... a verlo y escucharlo... vale la pena

http://viajeros4x4x4.com/2012/01/la-vuelta-al-mundo-en-bicicleta-entrevista-a-salva-rodriguez/

jueves, 27 de agosto de 2015

Valle de Baztán, Navarra

La semana pasada nos tomamos unos días de descanso y viajamos al valle de Baztán, en la Navarra vasca. Fueron unas tres horas de viaje desde casa y nos instalamos en un camping en el centro del valle, a escasos 9 kms. de la frontera con Francia. El tiempo, nublado al principio, fue mejorando y disfrutamos a tope de los días de vacaciones. 
 El camping se encuentra a unos 200 metros del pueblo de Erratzu... dispone de lo necesario para proveerse diariamente.
 Existen muchas opciones de rutas y senderos que se extienden por los montes cercanos. Nosotros hicimos una excursión a una cascada y fueron unos 3,5 kms de grato paseo.






 Frida, incansable, también nos acompañó

 Es una zona ganadera y cuenta con muchas queserías
 En el camping disponíamos de piscina y obviamente de todos los servicios. Navarra como Euskadi, tienen precios mas altos que en la región de Aragón y pagamos por día 37 euros. El último día, en Francia el costo del camping fue de 20 euros (sin piscina)

 A unos 500 metros del camping, en dirección a Francia, se encuentran unas ruinas que según me indicaron, fueron el alojamientos de presos republicanos después de la guerra civil, los que se ocuparon de trabajar en la construcción de rutas y refugios.

 En dos oportunidades me fui hasta la frontera en la bici y el camino es este que ven...
 el valle de Baztán
 El puerto
La vertiente francesa

viernes, 14 de agosto de 2015

Salva Rodriguez - fin de viaje

Hace menos de cuatro años comencé a preparar mi primer viaje en bici, inspirado por el libro de Diego Ballesteros sobre su viaje a China. Rebuscando en la Web información de viajeros, conocí a Salva Rodríguez y a muchos más, pero me enganché con este granadino y su extraordinario viaje. Tengo los tres libros que publicó sobre el mismo, todos con el título de "Un viaje de cuento" y el correspondiente continente; África, Asia y América... me atrapó su manera de contar y sobre todo la profunda transformación interior que iba mostrando en sus relatos. Su convicción en la intrínseca bondad de los hombres y la generosidad de la inmensa mayoría de los pueblos del mundo. También la sensación de aislamiento individualista de la rica Europa. Tuve la alegría de recibirlo en casa el día que regresó a España cruzando el Pirineo. Poseo la interna certeza de que Salva ha logrado adelantarse en su evolución y su comprensión de la VIDA. Los miles de kilómetros recorridos a golpe de pedal y corazón, los encuentros,abrazos y despedidas, los paisajes más dispares, el rigor del clima, la soledad consciente y disfrutada lo transformaron en un Maestro.
Esto cuenta hoy en su perfil de Facebook:


Los últimos kilómetros de un sueño cumplido...
"24 de enero de 2006, con algunas cosas nuevas y otras de toda la vida, salgo de Granada rumbo al África en una bicicleta. En la calle, nadie repara en mí, nadie sabe dónde voy, siquiera yo lo sé…"
12 de agosto de 2015, casi una década después, en una bicicleta maltrecha y obstinada regreso a Granada tras 145.266 kilómetros recorridos a lo largo y ancho del planeta; un planeta que, lo juro, es redondo. Igual que en el 2006, en la calle nadie repara en mí, nadie sabe de dónde vengo, aunque esta vez yo sí lo sé: vengo de dar la vuelta al mundo.
Pido un café en la misma cafetería de Parque Almunia donde tomé café el día de mi salida. Sonrío en silencio, pese al jaleo de la cafetería puedo escuchar cómo se abre paso una lágrima desde mi ojo derecho, el que siempre me traiciona primero. Mi mente está confusa, parece que salí ayer; todo lo reconozco, el presente estalla en mis narices con una fuerza que convierte el viaje en un difuso sueño. Insisto, me repito una y otra vez que estuve una década viajando en bicicleta, recuerdo a amigos del camino, lugares, y la intensidad de Granada lo pone en duda una y otra vez. Cada calle, cada comercio que reconozco, cada cafetería donde un día tomaba café soñando con viajar por el mundo, son los barcos de Julio César que arriban para destronar a Marco Antonio por haber gozado de los labios de Cleopatra. "Sobre todo no te engañes, no digas que fue un sueño…" Así es, tío Kavafis, no fue un sueño. Es un sueño cumplido y hoy, su día final.
Escondido a la sombra en la plaza de Mariana Pineda, mientras espero a un viejo amigo, encuentro un hueco en este presente de recuerdos y, en voz baja, por fin digo lo que he tanto tiempo he retenido: 'Llegaste, Salva, llegaste. Has regresado a Granada. Has dado la vuelta al mundo. Fin del viaje.'
Después, cuando emprendo el pedaleo hacia la casa de mi hermana, apago el cuentakilómetros. A mis cuarenta y pocos años, comienza una nueva vida.



viernes, 31 de julio de 2015

París - Mont saint Michel en bici... Carina y camila

Hace casi un mes, mi hija Carina y su hija Camila, emprendieron un viaje en bicicleta por Francia. Fue para mí una íntima alegría y viví como espectador, la intensidad de los preparativos y aprestos para el viaje. Al regresar les pedí que hicieran un relato para colgarlo en este blog y lo que sigue fue escrito por Camila. Salvo la primer foto, que muestra a Carina haciendo el "curso acelerado" de cambio de cámara pinchada y colocación de parches, el resto fue obtenida por las viajeras. 

Carina en las prácticas de solución de problemas mecánicos....

Paris- Mont Saint Michel
El 29 de junio salimos desde Biescas, con las dos bicicletas cargadas. Nos llevaron hasta Pau y allí tomamos el tren hasta París.

Pasamos dos días recorriendo París y conociendo sus lugares más emblemáticos (Torre Eiffel, Palacio de Versalles, Notre Damme, Barrio de Mont Maitre, etc)

Comienzo del viaje: Salimos de París fácilmente y comenzamos el primer tramo de la senda bici, que fue muy agradable…pero como ya había anunciado la guía, teníamos un tramo de unos 50 km con mala señalización y sin senda bici haciendo la circulación por carreteras nacionales. 

Ese día, al llegar a Limours,  tuve una caída de la bici que hizo que terminásemos en un hospital para descartar lesión en su brazo derecho. Por suerte fue sólo un fuerte golpe y podíamos seguir. En el hospital conocimos a Elena, una catalana que vive muy cerca de Limours, entablamos conversación y al enterarse de lo que nos había sucedido se ofreció a llevarnos en su auto hasta la gendarmería de Limours para recuperar nuestras bicis y luego nos invitó a cenar y descansar en su casa. Un gesto amable y hermoso que nos vino de perlas para terminar el día con optimismo y con ganas de continuar nuestro recién iniciado viaje.

Luego tuvimos unos días de muy buen tiempo, en los que disfrutamos muchísimo de las horas de pedaleada, de la senda bici sin autos cerca, de los campings y lugares donde llegábamos al final de cada etapa. Chartres,  Nogent-le-Rotrou,  Le Mêle-sur-Sarthe, Carrouges…sitios muy pintorescos.

Cuando nos quedaban apenas dos etapas para llegar al Mont Saint Michel, Carina tuvo una rotura en su bici…estábamos a 14 km del pueblo más cercano y en una carretera muy poco transitada. Por suerte aparecieron Pascal y su hijo!!!! y nos dieron una ayuda increíble…Mientras yo esperé en una hermosa casa-castillo con una familia simpatiquísima, mi madre fue con Pascal en su furgoneta hasta un pueblo a unos 30 km donde le arreglaron la rueda, regresaron, armamos la bici y seguimos viaje.

Ese día el cielo estaba totalmente cubierto y la lluvia llegó con fuerza cuando estábamos a unos 8km de Bagnoles-de-l´Orne…Llegamos al camping empapadas…ese día armamos campamento debajo de un techo, esto nos permitió poder secar algunas cosas.

La lluvia seguía, así que decidimos avanzar unos km en tren…nos bajamos en Portoson, a 14 km de Mont Saint Michel…¡ qué ganas de pedalear!!!! ¡Ya estábamos cerca de la meta!!!!
Nos instalamos en el camping y nos fuimos a recorrer el Mont… La abadía una hermosura!      Por suerte, la lluvia no fue importante y nos dejó disfrutar de nuestra llegada a la “meta”. Sensación de alegría, satisfacción, superación…nuestro primer viaje en bici y pudimos cumplir el objetivo… ¡Somos Buenas!!!!!


Regresamos a casa cargadas de muy buenas sensaciones.


martes, 7 de julio de 2015

Salva Rodriguez

El martes 23 de junio, regresó a España, después de más de nueve años de viaje por el mundo, Salva Rodríguez. Creo que para quienes leen este blog no hace falta contar quien es Salva. 
Descubrí su blog hace unos cuatro años y me atrapó su forma de narrar y la dinámica que tenía su viaje. Casi sin saber como empezamos a intercambiar correos, visitó a mi hijo Pablo en su paso por Mendoza, Argentina, tuvimos sus libros en venta en nuestra tienda de chocolates y hasta hablamos por teléfono alguna vez.
En su regreso a Europa (este último) nos cruzamos en Polonia, pero estábamos rodando en sentidos contrarios y a unos centenares de kilómetros uno de otro. Lo invité a casa si su cruce del Pirineo lo hacía por algún paso cercano y finalmente, la tarde del 23 de junio, montado en su "Galeón" y con su estampa de Quijote sin escudero, lo tuve ante mí. La lectura de su blog en primer lugar y luego de sus libros, no solamente me daban el dato de que estaba ante un viajero de fuste, de los pocos que se involucran hasta el alma con las gentes y los lugares que visitan. De un intrépido corre caminos para el que no existen retos que lo amilanen y cada obstáculo es un estímulo... también me habían transmitido que mi "ilustre" huesped había transitado un profundo y transformador viaje interior y sus ojos veían de manera distinta lo material y penetraban en los entresijos más profundos de la vida. No fueron muchas las horas, y aunque se hubieran multiplicado tampoco hubieran alcanzado para arañarle una pizca de lo que tiene para enseñarnos. La vida es el espacio para la experiencia y las de Salva, en estos casi diez años últimos, fueron de alto contenido. Me había propuesto tratar de volcar aquí algunas de sus reflexiones, pero no me atrevo porque creo que no sabré darles la ondura que se merecen. Salva nos debe otro libro, uno que hable de este viaje interior. Se que le molestan los elogios y cree no merecerlos, pero sin buscarlo se convirtió en Maestro.
 Unas horas antes, le avisé a Diego Ballesteros de la llegada de Salva y este otro Maestro de Vida se acercó a compartir cena y charla. Un lujo reunir a ambos...