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lunes, 18 de mayo de 2015

Wieliczka, minas de sal

Estas minas de sal, que se están explotando desde hace más de 700 años, fueron declaradas por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad. Tienen unos 300 kms de galerías y cámaras, de los cuales se recorren unos 25 kms en poco más de 2 horas y media, alcanzando una cota de 135 metros por debajo de la superficie, aunque la mina llega hasta los 327 metros. Todo está tallado en la sal y los obreros se han ocupado de dejar también sus obras de arte. La temperatura es constante todo el año y está entre los 14 y los 16 grados. El aire que se respira tiene propiedades curativas y existe en su interior un sanatorio en el que se puede permanecer un día. Hay salones tan grandes que se efectúan recitales en ellos.

 Generalmente los turistas llegan mediante excursiones que parten de Cracovia, pero es posible llegar en 20 minutos de tren y por solo 3 Zlotis (0,75 €). La entrada a la mina debe ser en un grupo guiado, ya que existe riesgo de extravío y se hace en varios idiomas y entre ellos el español. El costo es de 79 Zlt a los que se deben agregar otros 10 por el derecho a usar una cámara. Total 22 euros, que vale la pena desembolsar.
 Se desciende andando hasta el primer nivel a menos 65 metros y allí se realiza una charla introductoria. Como había extraviado miticket no pude entrar con el grupo y cuando lo encontré bajé en el ascensor de los mineros, una jaula sin luz que lleva mucha velocidad. Este medio se utiliza al finalizar la excursión para volver a la superficie.
 Algunas galerías y cámaras están apuntaladas con troncos de pino, que gracias a la sal no se descomponen e inclusive se petrifican, como lo demuestran maderos de algunos siglos que están ahí cumpliendo su cometido.
 A lo largo de su extensa historia, se han usado varios métodos de extracción e izado del material y hasta no hace muchos años se utilizaron caballos, que una vez que bajan a la mina no volvían a ver la luz del Sol, ya que existían caballerizas y se les bajaba agua potable y alimento... cuando salian era porque estaban muertos.
 Una réplica del sistema de izado de sal y bajada de elementos como troncos. Una soga baja y la otra sube... está claro?
 La joya de la visita es la Capilla de Santa Kinga, labrada en el mineral, con una base de 54 x 18 metros y una altura de casi 20 metros. Todo es de sal, los retablos, imagenes, candelabros. El suelo está "dibujado" en la sal, simulando baldosas.
 Tres hombres, de manera sucesiva y no simultanea, trabajaron durante 30 años para completar la obra, Se xtrajeron las de 20 mil toneladas de sal. Los dos primeros trabajadores eran hermanos y al primero, al dejar la mina le facilitaron la formación en la escuela de arte y con esos conocimientos volvío para hacer entre otras cosas el friso de la última cena.
 Este es el altar mayor, donde los domingos se celebra regularmente misa. También se efectúan bodas. No lo se, pero me imagino, que las creencias religiosas y las supersticiones de los obreros facilitaban su control por parte de quienes poseían la mina (reyes y esta clase de generosa gente)
 Detalle del altar mayor

El suelo está grabado en el mineral.

1 comentario:

  1. Tátele!!!! que belleza todo esto... lo parió!!! Gran comienzo de la pedaleada

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