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jueves, 25 de mayo de 2017

Tirana, Albania

Albania es un país de historia tumultuosa, como todos los que se ubican en los Balcanes. El 80% de su población es de religión musulmana, fruto del dominio otomano que a partir del siglo XIV se extendió en la región. Un breve paréntesis en el control otomano, se produjo entre 1443 y 1478, cuando George Kastrioti Skanderbeg lucho y logró la independencia. Es el héroe máximo del país. Tras la finalización de la 2º Guerra Mundial, se establece un régimen comunista que aísla a Albania, inclusive del bloque soviético. Esta situación se prolongó por larguísimo tiempo y sus consecuencias todavía hoy son evidentes. Ya comenté que la falta de fuentes de trabajo, han desplazado a grandes contingentes humanos a la capital, que hoy agrupa a un tercio de la población total del país. La transformación de su economía, está generando un desarrollo con serios desequilibrios y la futura posibilidad de incorporarse a la Unión Europea trae esperanzas a los albaneses.
En la ciudad de Tirana no hay mucho para ver, pero reconozco que tenía un preconcepto negativo, fruto de comentarios de otros viajeros. Tampoco es cierto que exista inseguridad y los habitantes son amables y predispuestos a ayudar al visitante.  




 A estas dos señoritas, las paré para peguntar por la oficina de turismo. Casualmente son estudiantes de español, el que hablan muy bien y me acompañaron hasta mi destino....


 La gran plaza que reúne a la municipalidad, el teatro, la Torre del Reloj, la mezquita de Et`Hem Bei y el monumento a Skanderbeg, está de reformas, pero se puede rodear y ver su grandiosidad.


   

 La mezquita de Et'Hem Bey, fue construida hace 220 años y no sufrió ninguna clase de daño en todo este tiempo, incluyendo las dos grandes guerras mundiales. Durante la época comunista se mantuvo cerrada y se prohibía el culto.






La Torre del Reloj fue erigida en 1822 por orden de Haxi Et'Hem Bey. Tiene una escalera caracol de 90 peldaños que permite acceder a su parte superior.

 Debajo del area de la plaza, se encuentran las cámaras o bunkers, donde trabajó durante décadas la policía política albanesa, comenzando su tenebrosa andadura, mucho antes de la implantación del régimen comunista, aunque este potenció el control y persecución de los ciudadanos opositores. Es un lugar tétrico y mono temático. Como curiosidad, me enteré que la década de los 80/90 había instaladas peluquerías en el aeropuerto de Tirana, que se ocupaban de cortar el pelo y la barba de los turistas, para adecuarlos al "estilo albanés". Ni hablar de la ropa. Se eximían los diplomáticos....  


 


 Tranquilos.... no me volví loco y las tres fotos aparentemente iguales, se diferencian en el semáforo. Observen que la primera tiene toda la estructura de color verde, la segunda ámbar y la última rojo. Se ilumina no solo el "aparatejo"..todo el soporte.   
    






 Se está construyendo esta gigantesca mezquita..... 
 Sede de la Universidad Politécnica





























Aquí termina la visita a la capital de Albania. Ahora a recorrer los 270 kms. que me separan dela frontera con Grecia. Seguramente este país aún me depara gratos sitios y momentos

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