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jueves, 13 de febrero de 2014

Jardín América y Eldorado

Otra vez amanece, con todo lo que significa. Es una fiesta de la VIDA. Salgo de San Ignacio subiendo al norte, buscando llegar a las Cataratas del Iguazú.

 Este pájaro se llama Tero y vive en pareja. Para alejar a los extraños de su nido se aleja de los huevos o pichones y canta lejos para atraer a los posibles predadores. Al andar efectúa "agachadas" intermitentes... por eso se diche de alguien poco confiable "tiene más agachadas que un tero"

 Como todos estos días, un cielo azul despejado y un suelo verde es mi compañía.

 A la izquierda de mi camino y a muy pocos kilómetros está el río Paraná y Puerto España

 Misiones es una provincia nueva en Argentina, me refiero a su poblamiento, y la colonización europea fue su principal abastecedora de brazos familias prolíficas. Las empresas son fiel reflejo de esto y aquí un curioso calendario de algún hijo o nieto de ruso o ucraniano


Con Cristian, a cargo de la guardia de los bomberos voluntarios de Jardín América
 A la noche llegó Jonatan, que hizo un tuco con fideos espectacular...



Este huella se interna en el monte y muestra que en la espesura vive alguien.... un humo delata la presencia humana.
 En una larga cuesta escucho a mis espaldas el motor de un camión que se esfuerza en la subida. Me incorporo en los pedales y simulo cabalgar castigando mi caballo. El chofer entiende la brona y al adelantarme me saluda con su bocina. Después de la loma me espera. Es Luis que me dice, "vamos chamigo, te llevo" y me dejó en Eldorado


Me instalé en el camping Copacabana y decidí que será mi hogar ppor dos días... si hay que sufrir se sufre

Una cerveza Quilmes, galletitas Rex y a actualizar el diario de viaje
 Increibles instalaciones a 600 metros de la ruta y en pleno monte. Atención impecable y buenos precios (salvo en el bar...)

 Hoy a la mañana decidí buscar víveres y un ciber y me indicaron que podía cortar camino por el monte... buena decisión.... frescor después de la lluvia y tierra roja.



Tanto en Uruguay, Brasil como aquí, se utiliza esta forma de empedrar las calles. Las más importantes se cubren de asfalto, pero en los barrios o pueblos pequeños es lo que se ve. 
A mi corcel le hacía falta un mantenimiento y Daniel la dejó como un violín. Aquí con su esposa y su hijo Santiago.

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